Procesos de los sistemas operativos

Un proceso es un concepto manejado por el sistema operativo que consiste en el conjunto formado por:

Las instrucciones de un programa para ser ejecutadas por el microprocesador.
Su estado de ejecución en un momento dado, esto es, los valores de los registros de la CPU para dicho programa.
Su memoria de trabajo, es decir, la memoria que ha reservado y sus contenidos.
Otra información que permite su sistema operativo.
Esta información se refiere a los sistemas multihilo, donde el proceso consta de uno o más hilos, la memoria de trabajo y la información de planificación. Cada hilo consta de instrucciones y estado de ejecución.

Los procesos son creados y destruidos por el sistema operativo. El mecanismo por el cual se crea el proceso se denomina bifurcación (tenedor). Los nuevos procesos son independientes y no compartidos (es decir, información) con el proceso que ha creado.

En los sistemas operativos multihilo es posible crear tanto hilos como procesos. La diferencia estriba en que un proceso solo puede crear hilos para sí mismo y en dichos hilos para dar a conocer la memoria reservada para el proceso.

Estados de un proceso.
El principal trabajo del procesador es ejecutar las instrucciones de la máquina que se encuentra en la memoria principal. Estas instrucciones se encuentran en forma de programas. Para que un programa pueda ser ejecutado, el sistema operativo se cree un nuevo proceso, y el procesador se transmita una otra instrucción.

En un entorno de multiprogramación, el procesador intercalará la ejecución de instrucciones de varios programas que se encuentran en la memoria. El sistema operativo es el responsable de determinar las pautas de intercalación y asignación de recursos a cada proceso.

Modelo de dos estados.

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